Oaxaca de Juárez, 7 de marzo. La presidencia municipal de Oaxaca de Juárez ha tenido cambios de colores y de partidos a partir de 1995, cuando ganó la elección Pablo Arnaud. Pero realmente siempre ha ido de mal en peor en todos los renglones, donde destaca de manera notable el problema del ambulantaje.
Indudablemente que habrá personas que digan que siempre ha sido así. Pero no, en 1980 el contador Jesús Martínez Álvarez (Presidente Municipal 1978-1980 de Oaxaca de Juárez), limpió la ciudad de aproximadamente 5 mil ambulantes que estaban en 42 cuadras del centro de la ciudad. Quitó todos los anuncios luminosos (de gas neón), incluyendo toldos y marquesinas, los cuales fueron cerca de 300. Cerró casi 200 “loncherías” que se encontraban dentro de las cuadras donde estaban los ambulantes. Eliminó El Pueblito, zona roja que tenía cerca de 100 mujeres y era tierra de nadie. Además, las sexo-servidoras, en la tarde-noche ya estaban en toda la calle de Trujano, hasta en la calle de la iglesia de La Compañía, también éstas fueron desalojadas.
Además, rescató la calle de Independencia, que desde la iglesia de La Soledad y hasta el edificio central de la UABJO, se llenaba de juegos mecánicos y no se podía circular en todas esas cuadras. También se quitaron todas las líneas de transporte de 2ª clase que tenían sus terminales en J.P. García, Bustamante, Miguel Cabrera y otras calles del centro citadino.
Por lo tanto, nos queda claro que: ¡El ambulantaje sí se puede quitar!
Esta limpieza de la ciudad, llevada a cabo por el contador Jesús Martínez Álvarez, es necesario darla a conocer, porque después llegaron otros presidentes municipales: Pablo Arnaud, El Güero Rodríguez, Gabino Cué, Jesús Ángel Díaz Ortega y Manuel Esesarte, Luis Ugartechea, José Antonio Hernández Fraguas (dos veces), Javier Villacaña, Oswaldo García Jarquín y Francisco Martínez Neri.
Y la corrupción, sobre todo en las épocas electorales, floreció, y se fueron tejiendo complicidades para la obtención del voto, y así el ambulantaje jugó sus cartas. Esa es la razón, por la que al llegar a la presidencia municipal de Oaxaca capital Oswaldo García Jarquín, producto de la Ola Peje en la elección del 2018, se pensó que sin haber tenido que pactar para la elección con el ambulantaje, necesariamente estaba libre de compromisos e iba a limpiar la ciudad. Pero no, la equivocación fue rotunda. Y de alguna manera, la ciudadanía de la capital oaxaqueña esperaba la llegada de un presidente municipal digno, para limpiar su ciudad. Pero tampoco fue el caso con Neri.
Tenemos que recordar el año 2013 cuando se celebró, aquí en la ciudad de Oaxaca, el XII Congreso Mundial de la Organización Mundial de las Ciudades Patrimonio. Dicha reunión atrajo a representantes de 243 Ciudades Patrimonio de cinco continentes y se efectuó del 19 al 22 de noviembre de 2013. El alcalde del momento, Luis Ugartechea, declaró: “será una estupenda oportunidad para mostrar al mundo la riqueza arquitectónica, cultural, lingüística y étnica de Oaxaca”… y acto seguido procedió a retirar todos los puestos ambulantes. Durante los cuatro días que duró el Congreso Mundial de las Ciudades Patrimonio, no hubo un solo puesto ambulante en la ciudad de Oaxaca, ¡todos los escondieron!
Esa fue una muestra de lo mentirosos y corruptos presidentes municipales que tenemos en Oaxaca Capital… además ¿por qué esconder nuestra realidad? ¿Por qué no llevar a cenar a los congresistas a estos puestos ambulantes, para que degustaran unas marquesitas yucatecas, unos hot dogs, unas hamburguesas, o unos tacos de cabeza? O en su defecto ¿porque no llevarlos a comprar artesanía china o textiles guatemaltecos?
Para hablar claro y liso: el ambulantaje es una vergüenza, es un oprobio, que se tuvo que ocultar de la mirada de los representantes de 243 Ciudades Patrimonio.
Ya en el arranque del trienio de Neri, tristemente hemos podido constatar que el ambulantaje es intocable, producto de los nuevos acuerdos con la corrupción actual.
Al intocable ambulantaje debemos de sumar que el servicio de recolección de basura es un desastre, que las calles de la ciudad están permanentemente sucias. Que si acaso, se barren algunas de las calles del centro de la ciudad, para taparle el ojo al macho. Todos los accesos a la ciudad, en todos sus camellones, está almacenada basura, así como en los camellones del periférico y de las principales avenidas.
Del bacheo dan ganas de ponerse a llorar, aunque Neri haya dicho que ya ejecutó todo el programa de bacheo que dejó pendiente Oswaldito, eso no se ve por ningún lado. Basta con transitar por el periférico a la altura del Mercado de Abasto, por el Parque del Amor o por cualquier parte, para darnos cuenta de que ahí no se ha bacheado desde hace años. Y si a baches y basura le sumamos los grafitis, realmente tenemos una ciudad horrible.
Así las cosas, no podemos esperar nada bueno de Neri, quien finalmente tiene el municipio plagado de porros, gente del Mult y los traidores a Oswaldito que hicieron campaña para Neri mientras trabajaban para Oswaldito.
El presidente AMLO ha llevado a Morena a ser el nuevo PRI, eso es indudable, pero su popularidad y la de Morena por ende, ha ido mermando, sobre todo en el ambiente urbano. Esto nos lleva a pensar que a pesar de que Oswaldito y Neri ganaron por el voto duro de la 4T. Pero el próximo presidente municipal de Oaxaca de Juárez, no va a ser de la 4T.
¡Suerte! y hasta el próximo
De Análisis Político

Los comentarios están cerrados.