Oaxaca de Juárez, 19 de enero. En Venezuela ya cayó el dictador, pero, no por eso el país regresó a la democracia. El camino va a ser largo y tortuoso. Y aquí en México, la mayoría de la población, está pensando que si la presidente Claudia cae, el retorno a la democracia va a ser inmediato. ¡Qué inocente es mi país!
En estos momentos, en los que la incertidumbre crece en torno a sí el presidente estadounidense Trump, se decide o no a detener a narcotraficantes y políticos mexicanos, y llevarlos a los Estados Unidos para juzgarlos. Lo que llama la atención, es que la mayoría de mexicanos piensan, que al caer la presidente Sheinbaum y sus principales narco colaboradores, el regreso a la democracia sería en automático. Como que no se han dado cuenta de la gravedad de lo sucedido.
Para empezar, si el INE no le hubiera otorgado, Anti Constitucionalmente, la mayoría calificada en el Congreso a Morena y sus aliados, en la elección presidencial del 2024. Simple y sencillamente, no hubiera pasado nada.
Y no hubiera pasado nada, porque sin la mayoría calificada en San Lázaro, jamás hubieran podido modificar la Constitución, y por lo tanto, no hubieran podido hacer los cambios que tienen México al borde del colapso económico, político y social. Solamente estaríamos esperando las próximas elecciones, para ejercer el voto de castigo ante un mal gobierno, y continuar con nuestro camino democrático. Pero, desgraciadamente no es así.
A muchas personas les extrañó, que ante la captura del dictador Maduro, no se instalara inmediatamente al frente del gobierno de Venezuela a María Corina Machado. La razón es simple, una dictadura es como una bomba, no se puede desinstalar sin el riesgo de una explosión, en el caso de Venezuela, sin una guerra civil.
Luego entonces, lo primero que se va a hacer, es modificar la composición de la Suprema Corte de Justicia. Y en consecuencia, la Suprema, modificará el Consejo Nacional Electoral, para que se puedan tener elecciones libres sin la intervención del Estado.
Una vez rescatado el Órgano Electoral, se podrá rescatar la Asamblea Constituyente, y ya rescatada la Asamblea, se podrá modificar la composición del espectro gobernante que constituyen los Gobernadores y los Alcaldes. Y para rematar, se retirará el poder al Ejército. Y entonces sí se podrá convocar a elecciones libres, retornando a la democracia.
El retorno a la democracia de Venezuela, no es: “enchílenme otra”. Van por el camino correcto, pero, no deja de ser tortuoso y largo, no con la velocidad que el pueblo democrático hubiera querido. Pero vale la pena, para evitar un baño de sangre venezolana.
En lo que respecta a México, que desde el principio del siglo ha sido advertido de la similitud entre el movimiento de Hugo Chávez en Venezuela, y el de López Obrador en México. Similitudes que han resultado por demás ciertas. Hoy que el dictador Maduro ha sido capturado. Y Venezuela se reconstruye.
La mayoría de la población mexicana piensa, que si la presidente Claudia y su mentor, fueran capturados por USA, en ese preciso momento retornaríamos a la democracia. Todo sería despertar de un mal sueño. Desgraciadamente la situación de México es igual de difícil que la de Venezuela.
Ha habido cambios en las presidencias de Estados Unidos y Argentina, cambios que han sido controversiales, por la personalidad y el actuar de los elegidos mediante el voto popular. De Javier Milei, el argentino, se puede decir de todo, su campaña fue alimentada por slogans contra “el zurderío”, y demás consignas radicales. Y de Trump también se puede decir de todo, y estar o no de acuerdo con él.
Pero, tanto Argentina como USA, no han tenido cambios en sus instituciones, ni en su Constitución, ni en el Órgano Electoral, que en estos dos países se conserva intacto.
En Argentina hay reelección, el periodo presidencial es de 4 años, y si Milei, se quisiera reelegir, en el 2027 estará en la competencia electoral, por otro periodo de 4 años.
Lo verdaderamente importante para los argentinos, es que al conservar el Órgano Electoral intacto, y al no tener cambios en el Poder Legislativo, ni Judicial, han conservado su democracia. Así es que, libremente pueden conservar a Milei por otros 4 años, o reemplazarlo. Esa es la democracia.
Con Donald Trump ocurre lo mismo, el arcaico, pero funcional Órgano Electoral estadounidense, está intacto. La Cámara de Representantes, el Senado y el Poder Judicial están intactos. Así que en enero del 2029, Estados Unidos tendrá otro inquilino en la Casa Blanca, que no será Donald Trump.
Ojalá el pueblo mexicano despierte de su letargo, y se dé cuenta de que México, como Venezuela, perdieron la democracia, que la recuperación ya está en camino, pero que este camino va a ser azaroso, y no tan rápido como quisiéramos.
La diferencia de Estados Unidos y Argentina, es que si cometieron un error, en la elección de Trump y Milei, al conservar la democracia, pueden restituir su error.
¡Suerte! y hasta los próximos
Lunes y Jueves De Análisis Político

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