Oaxaca de Juárez, 27 de octubre. Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, ha resultado ser el paladín de la justicia, cuando menos mediáticamente. Lo que lo ha proyectado, para la 4T, como su posible candidato a la presidencia de México en 2030.
La 4T se maneja con cifras que no corresponden a la realidad, pero eso qué importa, lo verdaderamente importante, son los shows, al más puro estilo de Genaro García Luna.
Empecemos con el “atentado” a Harfuch del 26 de junio de 2020. A las 6:38 hora local, cuando circulaba por la avenida Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. Integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), perpetraron un atentado armado en su contra, provocándole tres heridas por impacto de bala, que no pusieron en riesgo su vida. Sin embargo, dos de sus escoltas y a una mujer, que circulaba por el lugar de la emboscada, lamentablemente fallecieron. 14 atacantes fueron detenidos.
Dos camionetas, una Suburban y una Dodge Ram con redilas y blindaje artesanal, bloquearon la circulación de las calles por las que viajaba el entonces, secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, Omar García Harfuch. El vehículo del funcionario fue interceptado, entre Paseo de la Reforma y la calle Monte Blanco, de la colonia residencial Lomas de Chapultepec. Una vez que detuvo la marcha, se utilizaron armas de grueso calibre para asesinar a García Harfuch, pero el intento se frustró.
En las fotografías de los hechos, se percibe el poder de fuego de los atacantes, a pesar del blindaje (nivel 7) de la camioneta, los vidrios lucen completamente estrellados, fueron cientos de tiros que perforaron la parte frontal del vehículo. Las llantas ponchadas, el techo dañado. En el lugar quedaron cientos de casquillos percutidos, además de fusiles de asalto y un Barrett calibre 0.50 (arma de uso exclusivo para francotiradores).
Es aquí donde empiezan las dudas, el CJNG está considerado como una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo. Cómo es posible que hayan efectuado un atentado tan artesanal, tan burdo.
En primer lugar, ¿no sabían del nivel de blindaje de la camioneta de Harfuch? A la cual solamente la podían medio atravesar con calibre 50. Y en consecuencia, ¿por qué solamente llevaban un fusil Barrett M82, y éste, sin tripie? Un fusil de este tipo, dado su peso, pierde toda utilidad y efectividad, si no está apoyado en un tripie.
Y además, los supuestos miembros del CJNG, aparecieron montados en una camioneta de redilas con blindaje artesanal, como si fuera una de las famosas cargadas de Pancho Villa, efectuaron muchos disparos, cierto, pero inútiles. ¿Ese era el plan?
¿Acaso el CJNG, que tiene bajo su control una tercera parte del territorio nacional, y es una temida organización mundial, no dispone de vehículos donde se pueda colocar, el tripie para la Barrett? O en su defecto, este temido Cártel, que dispone de sofisticado armamento, ¿no podía volar la camioneta blindada de Harfuch por los aires?
García Harfuch compadeció ante el Senado de la República. En ese sentido, el secretario resaltó nuevamente los avances en materia de seguridad, que la dependencia que encabeza, ha logrado desde el 1 de octubre de 2024. Durante su comparecencia recalcó los avances de la estrategia de seguridad del gobierno en turno. En cifras concretas, destacó una reducción del 32% en homicidios dolosos a nivel nacional, lo que equivale a 27 asesinatos menos cada día.
Y bueno, lo que le faltó decir al secretario Harfuch, fue que lo que disminuyeron los homicidios dolosos, es lo que han aumentado las desapariciones. Porque en cooperación con la 4T, ahora los Cárteles se llevan un poco, de los cadáveres que producen.
Ahora bien, el de Las Lomas, no es el único showsito de atentado contra Súper Harfuch. En vísperas del 15 de septiembre, le montaron otro supuesto atentado. Ésta vez en una casa de Polanco, donde suele despachar. Resultó que balearon la casa, pero, afortunadamente, no estaba el Súper secretario. Mal, muy mal, están estos matones, definitivamente necesitan capacitación.
Pero qué podemos esperar de una persona, que es nieto de Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional de 1964 a 1970, en el gobierno de Díaz Ordaz; figura controvertida por su relación con la masacre de Tlatelolco.
Hijo de Javier García Paniagua, titular de la temida policía política, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), durante el periodo de la Guerra sucia, en el sexenio del presidente López Portillo.
Y alumno de Genaro García Luna…dado que, en 2008 ingresó en la entonces Policía Federal Preventiva de la Secretaría de Seguridad Pública, durante el gobierno de Felipe Calderón. Y mientras encabezaba formalmente a la Policía Federal en Guerrero, ocurrió la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, el 26 de septiembre de 2014.
Este es Super Harfuch…en el terreno mediático, un héroe de la 4T, que dejará tranquilos a los gringos, mediante sus estadísticas. Y en la realidad, casi todo el país manejado por el Cártel de Sinaloa, el CJNG, el Cártel del Noreste, y la Familia Michoacana.
¡Suerte! y hasta los próximos
Lunes y Jueves De Análisis Político

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