Oaxaca de Juárez, 8 de septiembre. El beisbol profesional en México, es un negocio. La Liga Mexicana de Beisbol concentra a una serie de empresas (equipos), que montan un espectáculo durante el año, al que se le llama temporada de beisbol o Campeonato de Beisbol de la Liga Mexicana.
Todo está muy bien, pero, ¿qué tienen que hacer los bienes del pueblo, en este caso, los bienes de la Universidad Autónoma Benito Juárez, que es dinero público, en los negocios privados de Alfredo Harp Helú?
La historia empieza así: en 1950 el Lic. Eduardo Vasconcelos (Gobernador de Oaxaca 1947-1950), construye e inaugura el estadio de beisbol. Hasta ahí, el estadio y el terreno naturalmente, era propiedad del Gobierno del Estado de Oaxaca.
Cabe mencionar que en 1950, la Universidad Benito Juárez no existía. Fue hasta 1955, cuando el Instituto de Ciencias y Artes del Estado, se constituye como Universidad Benito Juárez. Y es entonces, cuando el Gobierno del Estado, le dona el Estadio Eduardo Vasconcelos a la naciente universidad, para que tuviera un lugar decoroso, para sus eventos deportivos.
En 1995 la franquicia, empresa o equipo, Charros de Jalisco de la Liga Mexicana de Beisbol, se declara en quiebra. Y es entonces cuando al “benefactor” oaxaqueño Alfredo Harp se le ocurre adquirir esta franquicia, para traer este negocio a Oaxaca.
El sr Alfredo Harp, entre sus múltiples negocios, es un comerciante del ramo beisbolero. Históricamente ha sido propietario de los Diablos Rojos del México; en 1995 se hizo de la propiedad de Guerreros de Oaxaca; en 2018 Andrés Manuel López Obrador (Presidente de México 2018-2024), le regaló la franquicia Algodoneros de Güasave y 2 mil millones de pesos. Todo esto en la Liga Mexicana de Béisbol. Pero además es accionista mayoritario del equipo Padres de San Diego de Las Grandes Ligas (MLB).
Que el sr Harp Helú sea un hombre de negocios exitoso, está muy bien, lo que es inadmisible es que esto sea con dinero público. Con dinero del pueblo mexicano.
En 1995 Alfredo Harp, negocia con Diódoro Carrasco (Gobernador de Oaxaca 1992-1998), y con la UABJO, el usufructo del Estadio de Beisbol Eduardo Vasconcelos, para instalar su negocio beisbolero.
Harp “el benefactor”, ha sido el beneficiado en todas las transacciones bajo la cobija de empresario beisbolero: el terreno sobre el cual se edifica el estadio de beisbol de los Diablos Rojos en el Distrito Federal, es propiedad de la Ciudad de México. Dinero público para negocios privados.
Cuando en 2018 López Obrador le regala la franquicia de Algodoneros de Güasave y 2 mil millones de pesos a Harp Helú, no se los regala de su bolsa, ese era dinero del pueblo mexicano. Negocios privados con dinero Público.
Aquí en Oaxaca “el benefactor” ha sido beneficiado con múltiples donaciones inmobiliarias en el centro histórico, donde se ha apropiado de inmuebles. El procedimiento es el siguiente: Harp selecciona un inmueble, se lo señala al Gobierno, el gobierno lo rescata (lo compra), lo restaura, y ya restaurado se lo entrega a Alfredo Harp y su Fundación. Nuevamente negocios privados con dinero público.
Al “benefactor” se le han permitido atrocidades históricas, como la demolición del Ex Convento de San Pablo, edificio de ladrillo de más de 3 siglos de antigüedad. Todo para que el Centro Cultural San Pablo, luzca ahora una estructura metálica donde se situaba el Ex Convento, todo a capricho del sr Harp.
Indudablemente que el Centro Cultural San Pablo, es un estupendo negocio, que le deja muchísimo dinero al empresario “benefactor” Alfredo Harp. ¡Negocios privados con dinero público!
Ahora bien, ya no bastó tener a Guerreros de Oaxaca, en un estadio en el cual no paga renta. Ahora fue menester ampliar el negocio. Apropiándose del parque anexo al estadio también propiedad de la UABJO y de las calles aledañas. Negocios privados con dinero público.
¿Acaso la UABJO ha obtenido algún beneficio con el usufructo del parque de beisbol, durante 30 años? Indudablemente que sólo los corruptos Rectores en turno han salido beneficiados.
Además, sería menester preguntarse: ¿Qué servicio le presta Alfredo Harp a todos los gobernadores?, incluyendo a Salomón Jara, como para que sea el beneficiario del patrimonio del pueblo.
¡Suerte! y hasta los próximos
Lunes y Jueves De Análisis Político

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