Saltar al contenido

Operación Enjambre con rumbo a Oaxaca.

Oaxaca de Juárez, 2 de diciembre. La Operación Enjambre dirigida por el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Omar García Harfuch, recientemente iniciada, ha ido aportando datos sobre dichas acciones. Que nos permiten ir interpretando la pauta que va a seguir. Oaxaca está indudablemente en el radar de las próximas acciones de Harfuch, la situación política y de violencia así lo reclama.

En el Estado de México, la Operación Enjambre ya arrojó la detención de 24 funcionarios municipales con orden de aprehensión, por su posible participación en diversos hechos delictivos, y se afirmó que sigue la búsqueda de autoridades en funciones, con señalamientos de este tipo.

Este operativo, afirmó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, se desprende de labores de investigación e inteligencia para desarticular la red de apoyo municipal a miembros de diversas organizaciones criminales que operan en el Estado de México.

Hasta ahora se ha logrado la detención y vinculación a proceso de una presidente municipal, un presidente honorario del DIF, 8 comisarios y/o directores de Seguridad Pública, 4 mandos y 10 elementos de corporaciones de seguridad de 12 municipios.

Esto suena muy bonito y se le ha dado una gran difusión mediática, pero, vayamos analizando esto con detenimiento. Harfuch es, mediante cambios constitucionales, el Zar policiaco del país. Esto nos lleva a que el flamante súper secretario, tiene tácitamente bajo su mando al Ejército, a la Naval, a la Guardia Nacional y a la Policía Federal. ¿Y quiénes son estos angelitos? Bueno, pues para empezar todas éstas corporaciones están marcadas por la corrupción.

Cuando Felipe Calderón (Presidente de México 2006-2012), sacó al Ejército de los cuarteles y los puso en las calles, se dijo en esta columna: que el Ejército se iba a corromper. La historia es la siguiente: el Ejército siempre había estado en el mole del narcotráfico, e institucionalmente a partir Abelardo Rodríguez (Presidente de México 1932-1934). Pero el narcotráfico lo manejaban exclusivamente los generales, no los oficiales y menos la tropa, solamente los generales.

México ya tenía la experiencia de la corrupción de una organización policiaca, con la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), que fue fundada por Miguel Alemán (Presidente de México 1946-1952), como una policía política, que se convirtió en protectora de narcotraficantes y finalmente en narcotraficantes ellos mismos.

Al grado que Miguel de la Madrid (Presidente de México 1982-1988), un día que transitaba por La Plaza de la República, en el Distrito Federal, observó que en la banqueta del edificio que albergaba a la DFS, se encontraban un par de autos deportivos de la marca Lamborghini. Por lo que el entonces presidente preguntó: ¿De quién son esos Lamborghini? A lo que le respondieron: son de dos comandantes de la DFS. Acto seguido, Miguel de la Madrid decretó la desaparición de la corrupta corporación.

Pero, ¿cómo fue que se corrompieron los de la DFS?, simplemente se corrompieron en el contacto directo con los narcotraficantes.

Lo mismo sucedió con el Ejército, cuando Calderón lo saca a las calles. De ese negocio que era exclusivamente de generales, simplemente bajó de rango, porque al estar la tropa y los oficiales en contacto con los narcotraficantes, hoy Crimen Organizado, sencillamente se corrompieron, al ir aceptando directamente los sobornos de los narcos.

Luego entonces, si el Ejército y la Marina están plagados de corrupción y ellos son el Alma Mater de la Guardia Nacional. Lógicamente todas las fuerzas que maneja Harfuch; están plagadas de corrupción.

En la campaña presidencial de 2018, López Obrador prometió regresar a los cuarteles al Ejército, el pueblo votó por ello, pero resultó que a lo largo de su sexenio, no solamente no los regresó a los cuarteles, sino que les otorgó garantías constitucionales y también constitucionalmente les anexó a la Guardia Nacional.

Así que hablando claro y liso, ¿cuál va a ser la esencia de las acciones de Harfuch? Bueno pues esta será la de una acción política, jamás dirigida a combatir al Crimen Organizado, sino orientada a simular que le enfrenta. Y a los que si se va a atacar, será a los funcionarios que no están siendo muy simpáticos con la dictadura.

En ese tenor, parece ser que el gobernador de Oaxaca Salomón Jara, no está muy bien parado con una parte del poder político de Morena, y eso es lo que hace previsible el próximo arribo de la Operación Enjambre al Estado de Oaxaca.

¡Suerte! y hasta el próximo

De Análisis Político

Publicado enOaxaca

Los comentarios están cerrados.