Oaxaca de Juárez, 11 de noviembre. Finalmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), no pudo declarar inconstitucional la Reforma al Poder Judicial, porque la dictadura tuvo a bien no arriesgarse, y al más puro estilo de las dictaduras, venezolana o nicaragüense, “convencieron” al ministro Alberto Pérez Dayan de votar en contra de la impugnación a la “Reforma” Judicial.
Pero de todos modos, el hecho queda, y se declara formalmente el inicio de la dictadura mexicana. Este fue el desenlace de una serie de acontecimientos, que al final tuvo como consecuencia la pérdida de la democracia.
Baste recapacitar, que una serie de eventos nos llevó a este trágico fin. Por ejemplo a la ministra Yasmín Esquivel, la UNAM le debió haber quitado el título, por el plagio de la tesis de licenciatura, hecho perfectamente analizado y documentado por la FES Aragón y la Dirección de Asuntos Jurídicos de la UNAM. Pero el Rector tuvo otros planes, y no quiso contrariar al dictador en ciernes del Palacio Nacional, porque al anular el título de Yasmín Esquivel, el hoy ex presidente López Obrador, se quedaba sin un peón en el ajedrez de la SCJN.
No debemos perder de vista, que este Golpe de Estado, se pudo efectuar primeramente, con la colaboración de todos los partidos, sobre todo los de oposición, quienes ante la flagrante violación al artículo 54 Constitucional, por parte del INE y el TEPJF, al quitarles una representación de 47 por ciento en las Cámaras y reducírselas a un 24 por ciento, simplemente se la dejaron arrebatar, como quien le quita un dulce a un niño. Ahí debieron salir a las calles y recurrir a Tribunales Internacionales y a la mismísima SCJN, pero no, simplemente se dejaron caer.
Marko Cortés, el hoy ex presidente del PAN, se fue de visita turística a Madrid mientras aquí se debatía la SCJN entre la vida y la muerte. Marko Cortés debió estar aquí arengando a todo su partido, a sus huestes, al pueblo y apoyar las manifestaciones y acciones de los trabajadores del Poder judicial, pero no, se fue de turista a Madrid, así no se puede. Recordemos que los partidos políticos viven de los impuestos de nosotros los mexicanos.
Del PRI no hay mucho que decir, Alito Moreno, su dirigente hasta 2036, sacó de la bancada del PRI al senador Manlio Fabio Beltrones, solamente porque no era del agrado de López Obrador, así no se puede.
Y bien, una vez “legalizada” la dictadura, ésta empezó a funcionar. Martí Bratres el flamante director del ISSSTE, anunció la revisión de montos de pensiones que rebasen lo establecido en la ley, para corregir excesos e injusticias.
El instituto iniciará la revisión para modificación o cancelación de las pensiones que superen la cantidad de 32 mil 571 pesos, equivalente a 10 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), monto máximo para las pensiones otorgadas bajo el régimen décimo transitorio de la Ley del ISSSTE para este 2024.
Cabe señalar que, con base en la Ley del ISSSTE, el instituto podrá ordenar en cualquier tiempo, la verificación y autenticidad de los documentos y la justificación de los hechos que hayan servido de base para conceder una pensión.
Con el fin de combatir y erradicar aquellas prácticas que no se ajusten a los principios constitucionales y legales del servicio público, en caso de que se detecte que los documentos que sirvieron de base para la cuantificación y otorgamiento de una pensión son presuntamente falsos, o en el supuesto de que existan presuntas responsabilidades administrativas de las personas servidoras públicas por la comisión de faltas administrativas, el instituto denunciará los hechos al Órgano Interno de Control Específico en el ISSSTE, así como al Ministerio Público Federal.
O sea que para acabar pronto, cualquier irregularidad que detecten, les puede costar cárcel a los pensionados, esto suena amenazante. Y lo que es peor, con la práctica desaparición de la SCJN, esta Ley de Pensiones, la pueden cambiar o modificar a su antojo, sin que los pensionados tengan donde ampararse ante cualquier abuso. Así que si el día de mañana, la dictadura les reduce o les quita el monto de su pensión, no hay un Poder Judicial que defienda los derechos constitucionales de los pensionados, además, la propia Constitución la puede cambiar a su antojo la dictadura, y ya no hay a dónde recurrir.
La dictadura es muy estricta con el pueblo, pero no con la élite en el poder. Convendría preguntarnos: ¿Cuál es el monto de la jubilación de Manuel Bartlett, por su trabajo de 6 años como director de CFE? ¿O el monto de la jubilación de Octavio Romero por dirigir a PEMEX durante un sexenio? Esto nunca lo sabremos, porque tristemente, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), está en proceso de desaparición.
Pensionados del ISSSTE: ¡Bienvenidos a la dictadura!
¡Suerte! y hasta el próximo
De Análisis Político

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